El LEON BM Campeón de la COPA A.B.F.
LEON BM 26- 25 ASTROC SAGUNTO

Sencillamente impresionante, sublime, maravilloso, genial... y eso parece poco. Para enmarcar. La cenicienta de la Copa ABF se convirtió en princesa como si de un cuento de hadas se tratara y recibió un trofeo histórico para el León BM, para el balonmano femenino y para toda la ciudad de León, gracias al trabajo realizado por un grupo humano excepcional, que encabeza el presidente Jesús Fernández con su junta directiva, pasa por el técnico Diego Soto, sus ayudantes, el fisioterapeuta y finaliza en una plantilla con tintes heroicos, desde la primera jugadora hasta la que apenas sale a la cancha. Todos son una piña y ni uno sólo levanta la voz, pero el trabajo silencioso, a veces excesivamente callado, tiene sus frutos con un título que, para que engañarnos, nadie confiaba en llevarlo a las vitrinas del club.
Se consiguió, sí, y de que manera. Cristina, la capitana del equipo, levantó el trofeo de campeones en una fecha histórica sin ser consciente de lo que había logrado el León BM. Derrotar al Cementos La Unión Ribarroja en semifinales y pasarse por la piedra apenas 16 horas después al Sagunto en la gran final es como para echarse a temblar de emoción, por mucho que para a estos dos enormes equipos simplemente les parezca un torneo mediocre de pretemporada. Para León BM es mucho más. Es entrar en la historia por la puerta grande y empezar a creerse que sus posibilidades son ilimitadas, aunque siempre con los pies en el suelo. Es obtener el reconocimiento de todos aquellos que no daban un duro por el equipo. Y, es prestigio, mucho prestigio para un modesto del panorama nacional.

Nadie regaló nada al León BM, en un choque prácticamente idéntico al de semifinales, en el que el conjunto de Soto fraguó su victoria en una defensa excepcional y en explotar sus armas al máximo, siempre con la fe, la lucha y la entrega como bandera. Ni cuando las cosas se pusieron feas, y lo hicieron, las jugadoras bajaron los brazos. Cuando León se caía producto del cansancio y derroche de facultades, se volvía a levantar entregando en la pista hasta la última gota de sudor, sabiendo que el sueño se podía convertir en una realidad. La primera mitad fue tranquila aparentemente. León siempre mandó en el 'electrónico' y los papeles se cambiaron, porque Sagunto era el que ofrecía dudas frente a un rocoso equipo leonés y sólo Barbosa parecía tener la mente despierta en las de Cristina Mayo. 14-10 al descanso y primera misión cumplida. El comienzo del segundo acto pasó factura y un parcial de 1-5 ponía las tablas y apretaba a las leonesas (15-15). Una caída sin daños. El cansancio hacía mella y Sagunto se puso por delante por primera vez (18-19). Otra caída. No había fuerzas, pero seguía habiendo fe. De nuevo arriba. Dos latigazos de Dionise y otros tantos de Silvia las auparon en el marcador con pocos segundos por delante (26-25). El último esfuerzo para frenar el arranque saguntino, que gozó de una última acción a reloj parado. El balón se estrelló en la barrera y llegó el éxtasis. León es campeón de la Copa ABF. Gracias por todo, chicas.

Diego Soto. «Es un triunfo histórico que nunca habíamos pensado en ganar por el nivel de los rivales que tuvimos enfrente. Es histórico para nosotros y para la ciudad de León. La victoria frente al Cementos nos ayudó a concienciarnos que era posible conseguirlo. Hemos ganado a dos grandes, aunque estamos lejos de ellos todavía. Ser campeones de esta Copa es un paso adelante quizás demasiado grande pero nos hará ganarnos un respeto».

Cristina. «Todavía no somos conscientes de lo que hemos hecho. Nos enfrentamos a los dos mejores equipos de España y parte de Europa, pero puedo decir que nos hemos divertido jugando. En esta ocasión el pequeño se ha comido a los grandes».

Jesús Fernández. «Todo esto es un premio al trabajo realizado y a las adversidades para el equipo y para la afición. Es un título importante por la manera en la que lo hemos conseguido, derrotando a los dos mejores equipos del panorama nacional. A partir de ahora creo que nos merecemos un respeto».