El Molly Cleba se jugará Europa en la últimajornada


Liga ABF El empate in extremis logrado ayer ante el Mar Alicante frustró el ansiado pase matemático


Podría parecer que el empate fue una decepción pero seguro que para todo el Molly Cleba y para cualquiera que ayer viese el partido, las tablas finales le saben a victoria. Y es que cuando se va por detrás en el marcador durante todo el partido, se va a al descanso siete abajo (8-15) y al final se logra el empate literalmente en el último segundo y sobre la bociana pues eso... que sabe a gloria.

Esto en lo positivo.

En lo negativo el equipo leonés desaprovechó ayer una magnífica oportunidad para sellar de forma matemática su pase a la competición europea, concretamente a la Copa EHF. Un torneo que tendría derecho a disputar si ayer se hubiese asentado definitivamente en la sexta plaza que ahora ocupa. Un puesto que también anhela su rival de ayer, el Mar de Alicante que sigue a un punto de las leonesas. Ahora todo se decidirá en la última jornada.

Por lo que respecta al partido, el Molli Cleba pagó -y muy caro- su mal arranque. Nerviosas, imprecisas, blandas en defensa y con sus tiradoras maniatadas por la defensa 5-1 que realizó el equipo alicantino, las de Soto empezaron a ceder ter reno muy pronto y se fueron al descanso perdiendo de siete (8-15) con una María Luján inmensa con ocho goles.

Todo pintaba mal. Pero la fe mueve montañas y la fe con la que jugó el Molly le permitió ir recortando diferencias poco a poco. La defensa leonesa se endurece. El Mar Alicante lleva más de cinco minutos sin perforar la meta de Cristina y a falta de cinco minutos las lenesas las tienen a tiro de piedra: 20-21. Lo que parecía imposible en la primera mitad se ve factible.

Un arreón final de las alicantinas lideradas por una gran María Luján que acabó con doce tantos las puso 20-23 cuando faltaban apenas dos minutos y medio.

Todo parecía definitivamente perdido porque además atacaban las levantinas. Pero el Molly Cleba no bajó los brazos. Un robo de balón y gol de Soraya García. En la siguiente jugada la defensa funciona y Sonia culmina una contra. Gol. El técnico alicantino mira angustiado el reloj. El leonés, Diego Soto, también. Quedan apenas treinta segundos. El Molly se hace con el balón y coincidiendo con el bocinazo final Raquel Caño hace el empate. Un empate que las jugadoras celebraron abrazadas como si fuese una victoria.

Fuente: Diario de León