
Molly Cleba, 30 - Marina Park, 15
Hay victorias que sirven de bálsamo, que aumenta la autoestima y que pueden marcar un antes y un después en la competición liguera. La lograda por el Molly Cleba frente al Marina Park lleva ese sello, porque el conjunto de Diego Soto tenía en este encuentro a la necesidad como peor enemigo. Tres derrotas en los tres primeros partidos dejaban a las leonesas con un margen de maniobra nulo en el que estaba prohibido cometer un error para no irse por el barranco. El técnico y sus jugadoras lo sabían. Eso, y que éste era el día del despegue. Por ello, desde el pitido inicial se vio que el Molly Cleba no estaba dispuesto a hacer concesión alguna y decidió quitarse el peso de encima a las primeras de cambio.
Las leonesas empezaron a fraguar su victoria en los primeros minutos. A los cinco, ganaban 3-0, uno después el resultado se iba a 5-0 y Santiago Abascal, técnico del Marina Park, se vio obligado a pedir tiempo muerto para frenar la hemorragia viendo que toda la preparación del encuentro se venía abajo en tan poco tiempo. Pero, la herida que abrió el Molly Cleba era demasiado profunda, y al cuarto de hora el «electrónico» reflejaba un contundente 9-1, que dejaba claro la gran defensa leonesa y una ambición sublime en ataque. El equipo tuvo en cancha varias líderes para mantener la constancia. Siempre, primero y principal, Cristina, simplemente excepcional. Luego, una gran dirección de Andrea en el juego, la aportación de Mugosa y Soraya y, para finalizar, Sonia, especialista en apagar fuegos cuando hay mucha sequía en el bosque y todo tiende a arder.
Con este panorama, el Marina Park sólo encontró un poco de paz cuando los colegiados se aburrieron por el chaparrón leonés y quisieron darle emoción al choque, con exclusiones absurdas y más de una acción casi premeditada. De ahí que el 12-8 fuera sólo un producto de la imaginación, porque las cántabras no encontraron en Savic a la directora de orquesta que esperaban y sólo las actrices secundarias dieron la talla en determinados momentos, como fue el caso de Mónica Albillo que marcó cuatro tantos desde el extremo cuando salió a la cancha y recompuso un poco la figura de las visitantes. De nada le sirvió a Santiago Abascal cambiar su defensa y probar con un 5-1, aunque los cuatro tantos que reflejaba el marcador al descanso simplemente vinieron por acciones aisladas y cuando las leonesas contaban con cuatro jugadoras en cancha por el desacierto arbitral.
En el segundo periodo, para empezar un 6-0 de parcial que devolvía las cosas a su sitio en un comienzo idéntico al del primer tiempo. 18-8 y todo resuelto, para que Diego Soto iniciara las rotaciones, diera minutos a todas sus jugadoras y viviera desde el banquillo una victoria plácida, que no será la última si el Molly Cleba empieza a ser el equipo que es como demostró ante el Marina Park, un rival que sirvió de bálsamo a las leonesas para iniciar el despegue en la Liga y seguir manteniendo el guión establecido en los albores de la competición.
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